Reseña: Kiri y Urraca llevaban planeando una quedada en la Pecera* del Círculo de Bellas Artes desde marzo del año pasado. Por fin sació su morbo ésta, pues aquélla faltó. Pero no faltaron Mae y Liz, en encarnizada pugna por el título de la más Turbo (la menos Turbo es Urraca que se pasó dos horas mirando fijamente su calcetín tratando de recordar con qué color debía empezar el talón para que le saliera bien la secuencia de rayas). Mae seguía produciendo calcetines como churros de colores para recompensar a las ganadoras de su concurso. Como ya no le estimula crear meros tubos provistos de talones y puntas, ha empezado con las texturas entremezcladas de calados, sin rebajar por ello su velocidad. En cuanto a Liz, se había propuesto el reto de tejer de ahí (montó los puntos en la quedada) al domingo un chal Ella. Quién duda de que lo consiga. También acudieron Álvaro y Florence, con sus respectivos ochos: un “corte de mangas” para la sobrina él y un jersey de ligerísimo y finísimo algodón ella. Álvaro nos enseñó cómo le quedó el jersey frambuesa tejido a punto muguete resaltado por cuentas de color blanco roto: una exquisitez. Florence nos mostró cómo teje ochos sin aguja auxiliar.
Pero lo más notable de la quedada fue el regreso de Marta que llevaba año y pico sin venir. Además de ser la 2ª organizadora (tras Sabine), Marta fue quien le dio el empujón definitivo a la Tertulia (por entonces llamada Madrid knitting meetup): gracias a su entusiasmo se celebró la primera quedada. Estuvo poniendo al día a Urraca (la única que la conocía de antes) y tejiendo una chaqueta para su hija a rayas verticales (en jacquard intarsia pues, ¡qué valor!) con colores de helado pistacho, mango, frambuesa y fresón.
En cuanto a Urraca, 3ª organizadora que ya le ha pasado el testigo al nuevo triumvirato trium-mulierato de organizadoras, se marchó contenta. Le llovieron los regalos: un IWK, un par de calcetines y la promesa de otro. Hasta el sofá sobre el cual posaba sus nalgas no quiso ser menos y la convidó a un zumo de piña (si vais a la Pecera, levantad los cojines del sofá, podéis encontraros de todo).
Por cierto, nuestro dictámen acerca de la Pecera como lugar para las quedadas: ambiente decadente à souhait (así en francés queda aún más decadente), cómodas butacas y sofás, pero pésima luz (no la suficiente para tejer en cualquier caso) y acústica bastante mala (de un sofá a otro no nos oímos). O sea como lugar para las quedadas fijas no sirve, pero de vez en cuando para un capricho, ¡cómo no!

Convocatoria: De momento, hasta decidir el local definitivo, probablemente convoquemos las quedadas oficiales en el Café Comercial en la Glorieta de Bilbao.
Pero, a modo de prueba y por saciar el morbo que nos da tejer allí, este jueves hemos decidido quedar en la Pecera del Círculo de Bellas Artes.
Para quien no lo sepa, supone pagar una entrada de 1 euro (excepto para los socios).
Nos vemos en la Pecera del Círculo este jueves a las 19h30.

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* Y hablando de peceras, si queréis tejer una, el patrón ya está disponible en español.